Elementalmente,
se puede transformar en calor y/o electricidad.
El
calor se logra mediante los captadores o colectores
térmicos, y la electricidad, a través
de los llamados módulos o paneles fotovoltaicos.
Es
importante marcar y resaltar que ambos procesos
nada tienen que ver entre sí, ni en
cuanto a su tecnología ni a su aplicación.
Lo único que tienen en común
es, precisamente que sirven para captar y
transformar en útil la energía
que el Sol nos envía.
La
Energía Solar
Hablemos
de lo mismo
Energía
Solar
es sinónimo de Energía gratis, pero,
uno de los problemas más preocupantes, es
que a la hora de hablar de la Energía Solar
y su bagaje de aplicaciones nos enfrentamos con
dos cuestiones inevitables:
1.
EL DESCONOCIMIENTO: No sabemos de que
se trata. 2. LA CREDULIDAD: No creemos
en las incuestionables bondades de la Energía
Solar.
Por
esta razón entendemos que es conveniente
hablar de lo mismo….
Energía
Solar
Argentina,
pese a su gran variedad de climas, se ubica en
una de las regiones del mundo privilegiada por
su ubicación y climatología para
el aprovechamiento del recurso energético
solar.
Para comenzar digamos entonces que la Energía
Solar es la energía producida
por el sol y convertida por el hombre a energía
útil, ya sea para calentar algo o producir
electricidad (como sus dos principales aplicaciones).
Esta energía provista por el Sol se considera
inagotable porque existirá por los próximos
6.000 millones de años.
Se
puede decir, entonces, sin ningún
tipo de pudor: “¡NO SE AGOTARÁ
NUNCA….JAMÁS!”.
No sería inteligente no intentar
aprovechar, por todos los medios técnicamente
posibles, esta fuente energética
gratuita, limpia e
inagotable, que puede liberarnos
definitivamente de la dependencia enfermiza
del petróleo, sus derivados, o de
otras alternativas poco seguras, contaminantes
o, simplemente agotables.
Transformación de la Energía
Solar en Energía Térmica
La
polución
ambiental, que es la suciedad del aire,
está en constante aumento. Para
ello contribuyen negativamente los motores
de los autos y todo tipo de vehículos,
incendios forestales, quemas de neumáticos,
en fin, todo tipo de humo que se convierte
en una barrera para los rayos solares.
Los equipos de Energía
Solar no producen contaminación
ambiental.
El
equipo, esquemáticamente, está
formado por captadores y termotanque.
La ubicación de este último
puede ser visible, o bien colocarse
disimulada en la arquitectura de la
casa.
El
calor recogido en los colectores puede
destinarse a satisfacer numerosas necesidades
tales como obtener agua caliente o bien
calefacción para consumo doméstico
o industrial, de hogares, hoteles, cabañas,
campings, colegios, fábricas,
etc. Incluso podemos climatizar las
piscinas y permitir el baño durante
gran parte del año, prolongando
así la temporada.
Las
aplicaciones agrícolas son muy
amplias.
Con invernaderos solares pueden obtenerse
mayores y más tempranas cosechas;
los secaderos agrícolas consumen
mucha menos energía si se combinan
con un sistema solar, y su utilización
en combinación con los biodigestores,
acelera el proceso de formación
de biogás.
Se
puede instalar en viviendas ya construidas
o en construcción, pero si se
está construyendo o se hará
mas adelante, analice seriamente la
posibilidad de utilizar la Energía
Solar para calentar
agua y para calefacción. Su
consumo de gas será insignificante.
Nuestros
equipos (tanto los fabricados como los comercializados),
superan los estándares internacionales
de calidad, garantizando durabilidad, resistencia,
máxima transferencia de calor, y mayor
tiempo de almacenamiento.
¿Cómo trabaja esta tecnología?
Veamos
el caso más complejo que puede presentarse.
Se instalan los colectores proyectados y
diseñados. Si la instalación
es gobernada por termosifón, funciona
constantemente sin ningún accesorio
adicional.
Cuando
no se trata de instalaciones gobernadas por
termosifón, un sensor electrónico
acusa una diferencia de temperatura entre
la entrada y la salida del panel. Esta señal
acciona una bomba que hace circular el agua
del tanque al panel.
El
agua ya caliente es almacenada en el tanque
térmico lista para ser consumida. Se
pueden utilizar en instalaciones deportivas,
plantas industriales, tambos y cualquier tipo
de vivienda, en ciudad o campo que consuma
agua caliente.
Transformación
de la Energía Solar en Energía Eléctrica
La
tecnología fotovoltaica convierte directamente
la radiación solar en electricidad.
Basada en el efecto fotoeléctrico,
en el proceso emplea unos dispositivos denominados
colectores o paneles solares fotovoltaicos
que están formados por un conjunto
de células fotovoltaicas que producen
electricidad a partir de la luz que incide
sobre ellos.
Las
células fotovoltaicas son sensibles
a la luz solar; de manera que cuando se expone
a esta, se produce en la celda una circulación
de corriente eléctrica entre sus dos
caras.
Actualmente
se perfilan como la solución definitiva
al problema de la electrificación rural,
con clara ventaja sobre otras alternativas,
pues, al carecer los paneles de partes móviles,
resultan totalmente inalterables al paso del
tiempo, no contaminan ni producen ningún
ruido en absoluto, no consumen combustible
y no necesitan mantenimiento. Además,
funcionan también en días nublados,
puesto que captan la luz difusa del Sol.
La
electricidad que así se obtiene puede
usarse de manera directa, o bien ser almacenada
en baterías para usarse en las horas
nocturnas. En algunos países del primer
mundo, también es posible inyectar
la electricidad excedente generada en la red
domiciliaria, vendiéndola, obteniendo
un importante beneficio económico para
el usuario.
Una instalación fotovoltaica aislada
está formada por los equipos destinados
a producir, regular, acumular y transformar
la energía eléctrica:
Paneles fotovoltaicos:
Son un conjunto de celdas fotovoltaicas
conectadas entre sí, que generan
electricidad en corriente continua
Regulador de carga:
Tiene por función proteger a
la batería contra las sobrecargas
y descargas.
Baterías: Almacenan
la energía eléctrica generada.
Inversor: Transforma
la corriente continua generada en corriente
alterna.